Desde Qingdao PDF Imprimir E-mail

Hola a todos!!

Os escribo desde la sala de prensa de Qingdao en el puerto olímpico donde como sabéis estuvimos peleando por la medalla de oro hace 8 meses. Acabamos de volver del agua en un intento fallido de hacer la regata costera, pero que no hemos podido hacer por la falta de viento, cosa a la que ya estamos más que acostumbrados los que estuvimos aquí tantos meses entrenando para los Juegos. Mucha niebla y absolutamente nada de viento, un drama para navegar pero esperamos poder hacerlo mañana con algo de viento.

La vuelta al trabajo ha sido un poco dura, con un poco de pereza la verdad, ya que después de la cuarta etapa, que como sabéis fue muy dura, tuvimos unos días de descanso en los que me escapé a casa, a desconectar un poco y ver a la familia que hacía más de un mes que se fueron de Singapur. La verdad es que ha estado muy bien estar en casa ya que no volvía desde que me fui a Alicante a preparar esta regata a principios de septiembre.

Volviendo a la etapa anterior, que bueno que la ganamos, lo peleamos duro y hubiera sido muy duro si al final no hubiéramos ganado. Estuvo muy apretado y, aunque llevábamos mucha ventaja, llegamos a meta con una hora escasa de ventaja.

Una vez llegados la mayor preocupación era revisar el barco y ver que nada importante estaba roto y afortunadamente así ha sido. Unas pequeñas grietas en algún mamparo pero nada importante del todo, por lo que se han hecho todas las reparaciones y ya está el barco listo otra vez para la quinta etapa, que es la etapa reina de esta Volvo, con 12.500 millas y el paso por el mítico Cabo de Hornos.

Fue una etapa dura de verdad, los barcos sufrieron mucho. Tres no han podido llegar a China, con nuestros compañeros del Telefónica Negro con el barco en Filipinas y no van a poder hacer la etapa, por lo que están muy tristes y decepcionados. De todas formas estará a tope en Rio otra vez preparados para las últimas cinco etapas y darlo todo.

Ayer tuvimos una mala noticia a bordo del Telefónica Azul. Nuestro capitán de barco Pepe Ribes se rompió un dedo y tiene que ser irse a España para que tenga una buena recuperación, por lo que se perderá esta etapa que viene. No os podéis imaginar lo duro que es esto para el equipo. Pepe es el responsable de todo el barco: sistemas, hidráulica, motores… En fin, que cuando hay cualquier problema a bordo todos le miramos y él lo arregla. A parte por supuesto de ser el proa titular de nuestro barco. De todas formas más duro es para él, que con todo lo que ha trabajado en este proyecto se queda fuera de hacer esta etapa y está fastidiado, pero desde aquí le mando todos los ánimos para que se recupere y esté a tope en Río. Es un tío duro así que seguro que estará listo en un mes de tiempo.

En fin, mañana tenemos la regata costera así que ahora toca descansar un poco y prepararse para mañana. El barco está listo así que bajaremos a las 10 de la mañana y veremos si hay algo de viento.

Ya os contaré a ver cómo ha ido el día.

Gracias por seguirnos.