|
Relatos Nauticos
|
No hay que tirar la toalla |
|
|
|
|
Día 24. Van pasando los días, muy poco a poco pero van pasando. La verdad es que llevamos un par de días bastante buenos en cuanto a viento y estamos avanzando en la dirección correcta hacia el Este. En realidad no estamos mirando demasiado a los otros barcos ya que, como os comenté el otro día, nos hemos ido quedando atrás y está siendo bastante duro deportivamente, ya que conseguimos estar con ellos y ahora estamos atrás otra vez.
De todas formas hoy hemos tenido un buen día, ya que por fin Jordi ha podido arreglar la vela mayor con el buen tiempo que hemos tenido a la mañana, por lo que al izarla del todo otra vez nuestra velocidad ha subido 1,5 nudos, lo que al final de los días es muy importante. Por otro lado ya hace un par de días que vamos viento en popa con lo que la rotura del estay no nos afecta, ya que vamos con spinnakers así que el ánimo en general es mucho mejor a bordo. Como se dice en estos casos, no hay que tirar la toalla y todavía queda mucha tela por cortar. Por muy increíble que parezca, llevamos cuatro o cinco días en el Océano Sur, más abajo de la latitud 40º S (ahora estamos en el 48,30º S) y todavía no hemos tenido vientos duros. Es más, para los próximos dos días esperamos unas calmas importantes debido a una alta presión que tenemos por delante. Es increíble y el tiempo está rompiendo todas las estadísticas, pero espero que sea a nuestro favor y aunque sea sólo el Green Dragon quede atrapado en esas calmas y le podamos pillar en los próximos días. Todo esto está haciendo que nuestro viaje se alargue. Todas las previsiones hablaban de 34 a 36 días de etapa y ahora estamos hablando de más de 40, probablemente 43, por lo que voy a perder mi apuesta con Gabri ya que yo decía que llegaríamos antes del día 40. ¡Mis caipirinhas me va a costar! Por lo demás todo va bien. Empezaremos a racionar un poco la comida el día 30, ya que tenemos comida para 40 días y si se alarga mucho el tema... ¡Sólo nos faltaba quedarnos sin comida! Otra cosa buena de este buen tiempo es que no estamos teniendo mucho frío, lo cual se agradece un montón así que aprovecharemos mientras se pueda. Poco más os cuento hoy, que seguimos a tope a ocho días de Cabo de Hornos (hace cuatro que Tom el navegante dice que quedan ocho días) y estamos ansiosos ya de pasarlo y poner rumbo Norte. Vía El País |
|
|
¡Buf! No sé ni por dónde empezar…
Ya llevamos cuatro días de regata en esta quinta etapa de la Volvo Ocean Race y por fin hemos entrado en rutina. Los primeros dos o tres días son siempre los peores ya que es un cambio enorme: pasas de estar en tierra haciendo una vida normal a embarcarte en un VO70. Dolor de cabeza, cansancio, falta de sueño... Hasta que el cuerpo coge el ritmo y se acostumbra, algo que normalmente ocurre sobre el cuarto día de navegación. Lo de esta etapa además ha sido peor porque normalmente empezamos de ceñida (en esta ocasión tocó empezar de través) y fue la primera vez que me he mareado en esta regata. Un par de vomitonas y como nuevo. La verdad es que el primer día lo pase mal pero, como ya os he dicho, ahora estamos todos con el ritmo en el cuerpo. No quiero ni recordar lo que nos ha costado empezar la etapa después del mazazo de la salida. Le dimos a una roca y no nos quedó más remedio que chequear bien el barco, de otra manera no habríamos salido tranquilos y hubiera sido peligroso. Mejor así. Ahora es muy difícil valorar cómo estamos yendo porque al estar tan separados de los demás navegamos con vientos diferentes, así que no podemos ver bien cómo vamos; aunque está claro que los dos primeros se están escapando un poco. En las calmas del Ecuador tendremos la primera oportunidad de acortar distancias ya que ellos llegarán primero y ahí se comprimirá la flota. Lo malo es que todavía queda mucho para eso, y mientras tanto hay que ir con mucha calma, que aún quedan más de 11.000 millas de etapa. Por otro lado, ya hace mejor tiempo. Todavía no hemos visto el sol pero por lo menos ya no hace aquel frío… ¡Qué locura lo de China! La verdad es que ha sido una parada complicada, sobre todo por el frío… ¡Madre mía, menudo frío! Por lo demás, todo va bien. Como ya os comenté, a bordo hemos tenido dos grandes cambios, las incorporaciones de David [Vera] y Miguelito [Michael Pammenter], y la verdad es que se han adaptado muy bien. Miguelito, que es el sudafricano que va a bordo del "Telefónica negro", es un tío cojonudo y le pone todas las ganas del mundo. Para él era muy importante hacer esta etapa y al final, aunque fuera a costa de una lesión, aquí está, dándolo todo. De David poco puedo decir, con él es imposible no partirse de risa las horas que estás de guardia con él. La verdad es que eso ya no nos lo quita nadie. Ayer David se hizo un poco de daño en el tobillo, pero a él le da igual y ahí está, puntual en las guardias y sin escaquearse de nada. Si es que como dice Miguelito: "David dolor, no. Mucho fuerte ¡siempre trabajar!". La verdad es que el chaval lo intenta, ¡y qué remedio le queda, que en el "Telefónica negro" no se andan con tonterías y nadie le habla en inglés, por lo que está aprendiendo a toda leche! Poco más os puedo contar, mañana empezaremos a ir más hacia Sur, que todavía estamos rondando el 20º Norte y a ver si sale el sol. Un fuerte saludo a todos. Vía El País |
|

Hola a todos!! Os escribo desde la sala de prensa de Qingdao en el puerto olímpico donde como sabéis estuvimos peleando por la medalla de oro hace 8 meses. Acabamos de volver del agua en un intento fallido de hacer la regata costera, pero que no hemos podido hacer por la falta de viento, cosa a la que ya estamos más que acostumbrados los que estuvimos aquí tantos meses entrenando para los Juegos. Mucha niebla y absolutamente nada de viento, un drama para navegar pero esperamos poder hacerlo mañana con algo de viento. |
|
Leer más...
|
|
Hace ya unas 20 horas que salimos de Singapur rumbo a China, y la verdad es que ¡todas han sido de ceñida! Y lo que nos queda. Van a ser prácticamente los 12 días así, eso sí, ahora tenemos un viento medio de entre 10 y 16 nudos y la cosa irá empeorando.
Digamos que la salida no fue brillante pero después de varias horas hemos ido recuperando y ahora mismo vamos terceros con el Ericsson 4 bastante cerca y el Puma un poquito más lejos pero, eso sí, los dos a la vista. Como ya sabíamos, con estas condiciones vamos muy bien por lo que les estamos cogiendo poco a poco, aunque el Puma nos está sorprendiendo un poco ya que va mejor de lo que ha acostumbrado a ir en etapas anteriores, señal de que han hecho un buen trabajo en esta parada tan larga de un mes en Singapur. La verdad es que es bueno estar otra vez en el mar, navegando a tope en el Telefónica azul con toda la tripu muy motivada aunque, todo hay que decirlo, nos da un poco de miedo el tiempo que viene en unos días. Cogeremos vientos muy fuertes de hasta 40 nudos de ceñida, y esto es muy peligroso para unos barcos que están diseñados básicamente para ir de popa, por lo que habrá que ser muy inteligentes y saber parar la máquina cuando la cosa se ponga fea. Por otro lado viene el frío. Todavía vamos en camiseta pero en unos pocos días llevaremos puesto todo lo que hemos traído, ya que va a hacer muchísimo frío llegando a China. Creo que no somos conscientes todavía pero, como siempre, ya estamos aquí metidos en el lío y no hay marcha atrás así que habrá que torear la situación lo mejor posible. Pero bueno, eso son historias de la semana que viene que ya os iremos contando. Ahora son las 12:30 del mediodía. Acabo de acabar una guardia con Jono, que esta etapa somos compañeros, he comido y ahora me voy a descansar un par de horas que a la tarde nos toca lío otra vez, de 16:00 a 20:00. Otro inconveniente de esta etapa es que vamos hacia el Norte, y a parte del frío y el viento, las noches son cada vez más largas, te cansas más y las jornadas se hacen mucho más largas... En fin que salimos ayer ¡y ya estamos con ganas de llegar! Un abrazo a todos desde el Telefónica azul. |
|
Repaso a los últimos días |
|
|
|
|
¡Hola a todos! Bueno, no sé ni por dónde empezar. La verdad es que me he puesto muchas noches delante del ordenador para escribir unas líneas, pero siempre acababa con los ojos cerrados y dejándolo para mañana; y finalmente aquí estoy. Como se suele decir: "Más vale tarde que nunca".
Como podréis imaginar, estas últimas semanas han sido muy buenas para todos en nuestro equipo. Hemos podido disfrutar de un gran descanso, de la visita de la familia por Navidades y sobre todo, hemos podido desconectar un poco de la regata y afrontar así esta segunda parte con todas nuestras fuerzas. Hacía más de un mes que no veía a Larraitz, mi mujer, y a mi hijo Adur… Desde la parada en Ciudad del Cabo no pude estar con ellos, y en Singapur lo hemos pasado muy bien. Han sido dos semanas de relax (aunque creo que me dan más trabajo del que tengo en el barco) disfrutando del buen tiempo que hemos tenido aquí tan cerca del Ecuador. Adur ha aprendido a nadar solo, aunque todavía necesita la ayuda de los manguitos… En fin, ha sido un gran descanso después del maratón que nos ha traído hasta aquí. Creo que podemos dividir esta Vuelta al Mundo en tres partes. La primera ha sido desde Alicante hasta aquí, Singapur. Hemos tenido tres paradas cortas y hemos estado compitiendo durante 50 días en los que hemos vivido de todo pero en los que, afortunadamente y toco madera, no hemos tenido ni grandes roturas ni problemas con el barco. La segunda parte nos lleva desde aquí hasta Qingdao (China) -será durante la cuarta etapa y, aunque no va a ser muy larga, vamos a pasar mucho frío especialmente durante los últimos días, así que va a ser muy duro- y desde China hasta Río de Janeiro, en una quinta etapa que incluye el paso por el mítico Cabo de Hornos. A partir de Brasil ya estaríamos en la tercera parte de la Volvo Ocean Race, que nos llevará hasta Estados Unidos y después volveremos a Europa, terminando la Vuelta al Mundo con cuatro etapas cortas. La verdad es que este descanso ha sido todavía mejor después de haber ganado la tercera etapa que unía Cochin (India) con Singapur. Sabíamos que la etapa era buena para nuestro barco, y la verdad es que lo aprovechamos. Vivimos un final muy apretado, pero conseguimos llegar primeros cumpliendo así nuestro objetivo. A partir de ahí, dos semanas en las que mientras nosotros descansábamos, el equipo de tierra conseguía poner el barco a punto para la regata "inshore" que mañana disputaremos y también para la próxima etapa, que empieza en tan sólo una semana. Para mañana hay dos pruebas programadas, como en Alicante, con un buen parte de viento de unos 15 nudos que harán que las regatas sean muy apretadas e interesantes… Así que ahora toca descansar y concentrarse para mañana levantarse temprano e ir al barco, revisar que esté todo bien y ver los últimos partes meteorológicos, comprobar el campo de regatas e intentar afrontar las mangas con la mayor calma posible. Después, veremos cómo transcurre el día, y ya os contaré cómo han ido las regatas. Es difícil que vayan tan bien como en Alicante, pero haremos todo lo que podamos para obtener el mejor resultado e intentar arañar otros pocos puntos al "Ericsson 4". Por lo demás, todos estamos bien aunque desafortunadamente Laurent [Pages] no se ha podido recuperar al cien por cien, por lo que tampoco podrá disputar esta etapa… A ver si para China está totalmente recuperado y puede hacer la quinta etapa con nosotros. En su lugar vendrá Tom Addis, un australiano que ayuda mucho en la navegación, así que estamos bien cubiertos de cara a la etapa que nos llevará hasta Qingdao (China). Bueno, me voy a descansar un poco que mañana tenemos jaleo. A ver si en breve os puedo contar buenas noticias. Un fuerte abrazo a todos los que leéis el blog, muchas gracias por seguirnos en esta aventura que todavía no ha llegado a su ecuador. Todavía quedan nos quedan muchas historias por contar… Nos vemos pronto y gracias. Vía Blog Xabi Fernández |
|
|
|
|
|
|
Página 2 de 3 |
|