Semana de crucero y vacaciones en velero en Ibiza y Formentera: la guía completa para vivirlo (y repetir)
Hay dos maneras de conocer Ibiza y Formentera. La primera es desde tierra, con coche, horarios y reservas. La segunda es desde el mar, sin prisas y con un lujo silencioso: despertar cada día cerca de una cala distinta, bañarte antes de que llegue la gente y elegir el plan según el viento, el grupo y las ganas. Esa es la esencia de una semana en velero.




En este artículo te explico cómo es una semana real de crucero a vela por Ibiza y Formentera: qué incluye, cómo se organiza el día, qué llevar, cuánto se suele gastar en la “caja común” y qué itinerarios suelen salir mejor. Si quieres ver la ficha completa y reservar, aquí tienes la experiencia: Semana de crucero y vacaciones en velero en Ibiza y Formentera.
¿Por qué Ibiza y Formentera en velero funciona tan bien?
Porque estas islas están diseñadas para disfrutarlas desde el agua. No es un eslogan. Es práctica. Muchas de las calas más bonitas se viven mejor si llegas flotando, con tiempo, y sin “la presión del aparcamiento”. Además, cuando te mueves en barco, el paisaje cambia por completo: la costa tiene otra lectura y los trayectos dejan de ser un trámite.
Lo que más suele sorprender a la gente en su primera semana a bordo es la sensación de libertad. Te levantas y el plan se decide en una conversación corta: “¿Nos apetece navegar un rato o nos quedamos fondeados?”. Y eso, en vacaciones, vale oro.
Cómo es una semana a bordo: ritmo, días y expectativas realistas
Una semana en velero es una mezcla equilibrada de tres cosas: navegación, baños y tiempo de calidad (comidas, charlas, puestas de sol). No es un crucero masivo. Es una experiencia íntima. Y por eso conviene llegar con expectativas claras.
- Ritmo flexible: el itinerario se adapta al viento y al mar. Eso no es un problema; es parte del encanto.
- Vida a bordo: el barco es tu “casa”. Orden sencillo, convivencia amable y todo fluye.
- Participación opcional: si te apetece aprender, puedes participar en maniobras y entender la vela. Si no, también está bien.
En la práctica, el día suele tener este patrón:
- Despertar con calma, baño temprano y desayuno.
- Tramo de navegación (o cambio de cala) a media mañana.
- Fondeo para comer y relajarse: snorkel, paddle si hay, lectura, siesta.
- Atardecer: el momento “favorito” de la semana.
- Noche: cena a bordo o en puerto según el plan del día.
Itinerario orientativo: calas, pueblos y “momentos” que suelen encajar
En una semana se pueden combinar Ibiza y Formentera de forma muy cómoda. El orden exacto cambia. Lo decide el patrón según condiciones y preferencias del grupo. Por eso, más que “un itinerario cerrado”, piensa en “posibles paradas”.
Ibiza: mezcla perfecta de calas y vida local
En Ibiza, suele funcionar alternar una zona de calas tranquilas con alguna parada en puerto para paseo, compra y cena. Algunas áreas y nombres que suelen estar en el radar de una semana a vela incluyen zonas como Sant Antoni de Portmany o Santa Eulàlia, y calas muy conocidas por su belleza (cada una con su carácter). La clave es no querer hacerlo todo. Mejor 2–3 momentos memorables que 10 paradas con prisa.
Formentera: el “modo vacaciones” en estado puro
Formentera es el lugar donde el tiempo cambia de velocidad. Normalmente, el plan ideal es reservar al menos uno o dos días con fondeo largo para exprimir sus aguas claras. En el imaginario de una semana aparecen nombres como Ses Illetes, Cala Saona o la zona de S’Espalmador. El patrón elegirá el punto con mejor protección y mejor experiencia para el grupo.
Consejo de oro: deja espacio para improvisar. Las mejores anécdotas suelen venir de “ese fondeo que no estaba en el plan” o “esa cala a la que llegamos con luz perfecta”.
Qué incluye (y qué no): transparencia para evitar sorpresas
En una semana de crucero, lo importante es separar lo que está incluido del gasto variable del día a día. Así vas tranquilo.
Incluye (lo esencial para navegar)
- Alquiler del velero para la semana.
- Patrón profesional durante el charter.
- Amarre en puerto base.
- Seguro de accidentes y responsabilidad civil.
No incluye (gastos típicos de “caja común”)
- Comida y bebidas durante la semana.
- Consumo de combustible de la travesía (si aplica).
- Ropa de cama y baño (según configuración).
- Limpieza final (según condiciones).
- Amarres fuera del puerto base.
Lo habitual es que estos gastos se organicen como una caja común entre los participantes. Esto simplifica la convivencia y evita cuentas interminables.
Presupuesto realista: cuánto se suele gastar aparte
Además del precio de la experiencia, conviene calcular un extra para gastos compartidos. Depende de cuántos días se duerma en puerto, cuánto se coma fuera y cuánto se navegue a motor. En esta experiencia, se plantea una estimación por persona para la semana, que ayuda a tener una referencia desde el inicio.
Mi recomendación práctica es esta:
- Plan conservador: cuenta un extra para caja común y cenas fuera puntuales.
- Plan optimizado: más fondeo, más cocina a bordo, y puertos solo cuando apetece.
En ambos casos, el truco para disfrutar no es gastar más. Es decidir antes “qué tipo de semana” queréis: gastronómica en tierra, o más “mar y calma”.
Qué llevar: equipaje inteligente (sin pasarte)
En un velero, menos es más. El espacio es cómodo, pero no infinito. Y llevar lo justo hace la semana más fácil.
- Ropa cómoda y ligera + una prenda de abrigo para tarde/noche.
- Bañador (mejor dos) y toalla.
- Calzado con suela de goma clara para a bordo.
- Protección solar (y si puedes, aftersun).
- Gafas con cinta o sujeción.
- Música y buen humor: el ambiente a bordo suma muchísimo.
Un detalle que mucha gente agradece: una bolsa blanda en lugar de maleta rígida. Se guarda mejor y estorba menos.
Para quién es esta experiencia (y para quién no tanto)
Encaja perfecto si…
- Quieres unas vacaciones diferentes, con mar y naturaleza como protagonistas.
- Te apetece compartir con amigos o conocer gente con ganas de navegar.
- Valoras una experiencia auténtica, no un plan “de postureo”.
Quizá no es tu mejor plan si…
- Necesitas un itinerario rígido con horarios cerrados cada día.
- No te apetece nada de convivencia (aunque sea sencilla) durante una semana.
Si tu grupo busca un formato social pero sin una semana completa, a veces es mejor empezar con una salida más corta y subir el nivel después. La semana en Ibiza y Formentera es ideal cuando ya quieres “vacaciones de verdad”.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta experiencia en vela?
No. El patrón gestiona la seguridad y la navegación. Tú puedes participar si quieres o simplemente disfrutar.
¿Qué pasa si el tiempo cambia?
El itinerario se adapta. Es parte de navegar bien. Se elige la opción más segura y agradable para el grupo.
No siempre se puede escoger una ruta por meteorologia, es raro, pero a veces por seguridad se puede cambiar el destino:
- Crucero a la Costa Brava para descubrir la tierra de la Tramuntana
- Crucero a Menorca, el paraíso para la familia el descubrimiento de paisajes y calas de que no podrás olvidar
- Crucero a Mallorca, es el paraíso, si puedes resistirlo!
¿Puedo ir solo/a o es para grupos?
La experiencia está planteada para que pueda encajar tanto con amigos/familia como con personas que quieren vivir la semana compartiendo a bordo.
Cómo reservar (y por qué hacerlo con margen)
Las semanas “buenas” vuelan, sobre todo en temporada alta. Si tu prioridad es una fecha concreta, lo ideal es moverse con tiempo. Para ver disponibilidad, detalles y condiciones actualizadas, entra aquí: reservar la semana de crucero en Ibiza y Formentera en velero.
Si te imaginas una semana despertando frente al agua, fondeando en calas que parecen un filtro y cenando con el mar de fondo, esta experiencia es exactamente eso. Y cuando vuelves, lo notas: no solo has viajado. Has desconectado de verdad.