Crucero en velero: vacaciones en Ibiza y Formentera

Crucero en velero: vacaciones en Ibiza y Formentera

Cuando nos planteamos describir las sensaciones que alguien puede experimentar a lo largo de unas estupendas vacaciones en velero en las Islas Baleares, difícilmente podríamos llegar a transmitir todo lo vivido sin aportar imágenes y palabras que nos transporten a los momentos vividos…

Un crucero en velero es una sensación especial, intensa, mágica, una aventura, una desconexión total de nuestra rutina diaria. Una experiencia que tras el nerviosismo y deseos de zarpar, se convierte en una total unión con el mar y nuestro velero, con los deseos de encontrarnos con nuestras ilusiones: lugares únicos, calas de aguas turquesa, playas de arena blanca o paisajes singulares. Todo a bordo de nuestro velero, todo experimentando a modo de comunión con el mar y la vela.

Vacaciones por Ibiza y Formentera del 23 al 30 de Agosto del 2020.

Embarcaciones: Jeanneau Sun Odyssey 42i y Bavaria 46 Cruiser.

Día 1: Tras el chek-in y los nervios empieza una experiencia imborrable

Tras los nervios iniciales por empezar nuestro crucero, embarcamos en Port Olímpic (Barcelona), la tarde del domingo 23 de Agosto, somos dos grupos, 8 personas en el Bavaria 46 y 7 personas en el Sun Odyssey 42i. Después de asignar camarotes, estibar y acomodar el equipaje y víveres hacemos un pequeño briefing con las tripulaciones dónde vamos a repasar el plan a seguir, el parte meteorológico, etc.

Con todo preparado, sobre las 19:00 soltamos amarras y comenzamos a navegar.

El plan para el primer día es navegar toda la noche poniendo rumbo a la punta Oeste de Menorca, a la zona de Isla Dragonera. Tras la información y confirmar con las tripulaciones los planes que ya hemos informado con días o semanas de antelación, la aventura empieza a cobrar forma y empezamos a saborear nuestra aventura cuando vemos alejarse la costa y el sol nos ofrece una fantástica puesta de sol.

Navegando con la luz de la luna

Día 2: El día empieza con un mágico amanecer

Navegamos toda la noche, y al amanecer, a primera hora de la mañana nos encontramos con un chubasco que descarga una agua muy fina (nada que la previsión meteorológica no nos haya anticipado!). La tripulación aún duerme, por lo que los que gobernamos la embarcación en ese momento nos ponemos ropa de agua y seguimos con la navegación. A media mañana el chubasco se dispersa y ya podemos observar la isla de Mallorca por nuestra amura de babor.

A las pocas horas llegamos a nuestro primer destino, Cala d’en Basset (Mallorca) donde haremos una pequeña parada descansar y tener nuestro primer contacto con el mar: fondeados sobre un lecho de arena blanca, y con un paisaje maravilloso llegan los baños, la exploración con los equipos de snorkel y descansar de la travesía.

Como curiosidad histórica y cultural desde la cala se puede hacer una excursión a la Torre de Cala en Basset, también conocida como Sa Rabassada o Torre de Embasset, la cual fue construida en el año 1583 integrándose en el sistema defensivo de torres construidos entre los siglos XVI y XVIII y cuyo objetivo era la prevención y aviso contra de los ataques de piratas del norte de África.

Tras el merecido descanso y excursiones, a primera hora de la tarde, levantamos el fondeo y ponemos rumbo a la isla de Ibiza. Estudiando el parte meteorológico, vemos que tendremos viento de Mestral (NW) así que será ideal para poder entrar a Ibiza por su lado NW.

Efectivamente, nada más salir de la isla de Mallorca a mar abierto, encontramos un fantástico viento de mestral de unos 15 nudos de intensidad. Nos da para navegar a un descuartelar y conseguimos una velocidad en el el barco de entre 8 y 10 nudos.

Navegamos toda la noche a vela, hasta llegar de madrugada a la isla de Ibiza. Nos acercamos por el noroeste y nos dirigimos hacía Cala Bassa dónde llegamos a primerísima hora de la madrugada, hemos tenido una noche fantástica de navegación a vela, aproximadamente 60 millas con el motor parado. A la luz de la luna, fondeamos y tras las comprobaciones del fondeo, llega el descanso…

Día 3: Descubriendo Ibiza

Dicen que nada mejor para empezar el día es un amanecer en una cala. ¡Pues eso es lo que nos ha pasado! En la increíble isla de Ibiza y en Cala Bassa, una de las calas más populares de la costa Oeste de la isla, rodeada de bosque, de arena blanca y aguas turquesas, un lugar idóneo para comenzar las vacaciones.: crucero en velero en Ibiza y Formentera

Después de pasar la mañana allí, nos trasladamos hasta Cala Compte, dónde queremos pasar la tarde y ver la puesta de Sol.

Con un fantástico viento de Garbí (SW) salimos a vela de Cala Bassa en dirección a la Illa de Sa Conillera, la cual tenemos que bordear para llegar a Cala Compte. Unos bordos después, llegamos y efectuamos el fondeo, un lugar muy amplio, de arena fina blanca ideal para pasar la tarde. Algunos optan por darse un baño, otros por llegar nadando hasta la playa y otros montan la embarcación auxiliar y dan una vuelta por la zona.

Cae la tarde y llega la esperada puesta de Sol, Cala Compte es uno de los lugares más populares y bonitos dónde ver las puesta de Sol en la isla de Ibiza.

Ya con el Sol bajo el horizonte, levamos ancla y navegamos hacia Cala Tarida dónde pasaremos la noche a resguardo de la brisa de la noche.

Atardecer en Cala Tarida

Tras una esplendida noche fondeados en Cala Tarida, al despertar y salir a cubierta quedamos sorprendidos con la belleza del entorno en el que estamos. Cala Tarida es una bahía protegida, de arena blanca y agua turquesa con poca profundidad. El día es maravilloso, luce el sol, ideal para pasar la mañana.

Al ser una de las pocas calas urbanizadas que vamos a visitar, vamos a aprovechar y bajar a la playa a comprar algunas cosas que olvidamos o se consumieron durante el camino. Montamos la embarcación auxiliar y a un lado de la playa existe un lugar para desembarcar y poder acceder a la playa.

Ya con la compra hecha, acabamos de comer y descansar un poco y continuamos con la ruta. Ponemos rumbo a pasar entre los islotes de Es Vedrà para de allí enfilar la Bahía de l’illa de S’Espalmador, punto final del día de hoy.

Dia 4: Destino al paraíso: Formentera

Al llegar a los islotes de Es Vedrà quedamos alucinados con la altura del islote, con casi 400 metros de altura, la verticalidad del acantilado te hace sentir minúsculo al pasar entre ellos. Una experiencia única. 

Es Vedrà, Ibiza

Una vez dejamos los islotes de Es Vedrà atrás, avistamos la isla de Formentera por proa, ajustamos el rumbo y nos dirigimos a l’Illa de S’Espalmador. 

Al llegar allí, nos acercamos a la zona de fondeo en boya que hay habilitado y pedimos disponibilidad a la persona encargada de la zona (persona a bordo de una embarcación a motor) comúnmente llamado “el boyero”.

Aun queda algo de tiempo hasta la puesta de sol así que aprovechamos y con las embarcaciones auxiliares bajamos toda la tripulación de ambos barcos hasta la playa. Dónde nos encontramos forma parte del Parque Natural de Ses Salines de Formentera, la belleza del entorno es espectacular, ¡puro Mediterraneo!

Después de dar un paseo y algún baño por la playa, de ver la puesta de sol, volvemos a bordo de los barcos para preparar la cena y pasar la noche.

Día 5: Vista a Ses Illetes y a Port La Savina

El plan para el día de hoy es quedarnos por la isla de Formentera. Primero vamos a visitar la playa de Ses Illetes, luego iremos al Port de La Savina a repostar agua dulce y combustible para seguir con la travesía.

Fondeamos en Ses Illetes y volvemos a quedar alucinados con la belleza del entorno, lo más parecido a las playas del Caribe, algunos dicen que es la playa más bonita del mundo! Agua increíblemente turquesa, fondo de arena fina blanca y muy poca profundidad. 

Bajamos con las embarcaciones auxiliares y accedemos por el canal balizado hasta la playa. Aquí nos quedaremos toda la mañana, algunos tomando el sol, otros fueron al chiringuito y otros a pasear por la gran extensión de la playa.

Preparamos la comida, y justo después habíamos solicitado hora en el Puerto de la Savina para repostar agua dulce y combustible (es conveniente reservar, dada la gran afluencia de barcos que hay por la zona).

Salimos del puerto y nos dirigimos hacía Cala Saona, al Oeste de la isla. Allí pasamos la tarde fondeados en el gran arenal que hay frente a la cala (Caló d’en Trull), encontramos muchísimos barcos fondeados, lugar bastante masificado.

Estudiando el parte meteorológico, nos vemos obligados a tomar medidas, y es que para los siguientes días se va a generar una situación que nos va a complicar la travesía de vuelta a Barcelona. Va a entrar un fuerte temporal de Tramuntana en el Golfo de León y eso afectará al canal del Mar Balear con fuertes vientos de Gregal (NE) y oleaje haciendo casi imposible y muy peligrosa la travesía de vuelta. Así que valorando la situación, decidimos dejar la isla de Formentera y poner rumbo a Columbretes para de ahí acercarnos lo máximo posible a la costa de la Península donde el temporal afectará en menor medida.

Así que llegado el momento, preparamos el barco y la tripulación para realizar la travesía, dejamos Formentera y encontramos una ligera brisa de Garbí (SW) que nos permite izar el gennaker que llevamos a bordo y comenzamos a navegar bastante rápido. Ponemos rumbo a pasar al Oeste del islote de Es Vedrà, para encarar a rumbo directo el archipiélago de les Columbretes.

Izando el Gennaker, rumbo a les Illes Columbretes

Día 6: Rumbo a las Illes Columbretes

Tras navegar toda la noche, amanece el día y nos encontramos a pocas millas de les illes Columbretes, vamos a hacer una parada de un par de horas allí para desayunar y disfrutar del entorno que nos brinda el la reserva marina de la zona.

En la isla grande (l’illa Grossa) del archipiélago, existen unas boyas habilitadas para el amarre, solamente tienes que contactar con el responsable del parque y solicitar el amarre a una de las boyas habilitadas.

Pasamos la mañana allí y de nuevo ponemos rumbo a costa para que el temporal que se va a generar no nos pille por allí en medio. Según nuestros cálculos, el temporal comenzará por la noche, así que debemos apresurarnos y estar resguardados en tierra antes de que llegue la noche. Ponemos rumbo a Sant Carles de la Rapita (Montsià) dónde pasaremos la noche amarrados en puerto.

Llegamos a Sant Carles de la Ràpita durante la tarde, hemos tenido una travesía genial, pudimos navegar a vela bastante tiempo. Amarramos, aprovechamos para asearnos en las instalaciones del Club Náutico y bajamos al pueblo a cenar y reponer fuerzas para la travesía de vuelta a Barcelona. Comienza a notarse los efectos del temporal, fuerte viento, bajada de la temperatura y aguacero! Rápidamente volvemos para los barcos, nos ha pillado algo de agua pero llegamos sin problemas, ahora a descansar para mañana retomar la travesía.

Día 7: El regreso a casa

Nos despertamos, acomodamos el barco y lo ponemos a son de mar. La parte dura del temporal ha pasado durante la noche, pero esperamos fuerte viento al salir del resguardo que nos brinda el Delta del Ebro.

Efectivamente, encontramos vientos de 20 a 25 nudos, navegamos de ceñida hasta la altura de Tarragona, allí comenzó a calmar el viento y ya pusimos rumbo directo a Barcelona y navegamos a motor.

Una semana increíble, navegamos aproximadamente unas 500 millas, tuvimos de todo, chubascos, navegaciones largas a vela, días espléndidos mientras estuvimos en Ibiza y Formentera y para acabar la aventura de tener que escapar del temporal que se estaba generando.

¡Una experiencia inolvidable! ¿Nos acompañas en la próxima aventura?

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